11 feb 2014

PARA QUÉ ESFORZARSE

Una semana hace ya que empezó la nueva etapa de la que hablaba en la anterior entrada. Desde entonces he sufrido un considerable cambio de ritmo y aunque uno intenta estar siempre por encima de cualquier circunstancia y cuesta reconocerlo, algo se tiene que resentir y en este caso ha sido el blog. Pena.

Pero aquí estoy de nuevo con la idea de relanzar esto a buen ritmo. Aunque a decir verdad, ha surgido otro post que está guardado en almacén, no sé lo que tardará en salir, pero es de los que me gustan y mucho.


Creo que cada vez que llevo a cabo un cambio como el de estos días, paso a releer este maravilloso texto de Gonzalo Vázquez. Todo el artículo de principio a fin es un puñetazo en las costillas de los que conviene tener presentes (ahora que pienso, es posible que ya lo haya enlazado antes). 

En especial me aterra que acabe pasando, que "cambie el marco pero el cuadro siga siendo siempre el mismo". Huyo tanto de ello que no descarto borrarlo todo para después de volver a pintar lo mismo.

Hace ¡casi un año! (joder, cómo pasa el tiempo) me tropecé con la mejor frase que he leído en mi vida; alguien escribió que las vidas se escriben tratando de huir de los fracasos fáciles vivo con obsesionado con ella. A veces hasta me despierto en mitad de la noche desorientado y nervioso soñando un fracaso vulgar (en realidad no, pero le ha dado dramatismo al párrafo).

¡Ala! Hasta si hay una canción sobre esto.

Quizá por este camino dentro de algún tiempo pueda decirse que conseguí un fracaso enorme. Estoy poniendo todas mis fuerzas en ello.

Quién sabe, hasta hay gente que a veces tiene éxito.

Yo solo puedo decir que a estas alturas que no he llegado a nada, no he conseguido nada y estoy lejos de todo lo que quiero conseguir, pero eso sí, aun no he renunciado a nada, estoy en el camino a todo.

Quizá sea bastante por ahora.

2 feb 2014

FIN DE UNA ETAPA, COMIENZO DE OTRA

Ayer prometí que hoy vendría a contar algunas cosas, así que aquí estoy aunque a decir verdad, pocas de las cosas que prometo en el blog las cumplo. Pero como me soléis leer poco críticos no se me reclama nada. Lo que no quita que mi capacidad para meterme en líos yo solo sea casi insuperable. Casi.

Esta semana va a hacer ya 4 meses desde que vine aquí (¡cómo pasa el tiempo!) y esta noche acaba una etapa.

Han sido 105 días en Cromarty de los que no tengo nada más que palabras de agradecimiento hacia las personas que me han abierto las puertas a una bonita oportunidad. Me ha servido para empezar, conocer, soltarme y avanzar. 

Pero ha llegado el momento de cambiar. Cromarty ha sido un buen sitio para empezar pero como me dijo alguien poco antes de venir "no es mi sitio" y había que hacer por cambiar.

Estas últimas 3 semanas han sido de las más difíciles de mi vida. He pasado a pelo por situaciones de las que aún no tengo muy claro cómo se sale. Me he sentido al límite de mi capacidad porque dedicarse a buscar trabajo y casa en una ciudad nueva con un idioma que no conoces es una experiencia que como os podéis imaginar, no conocía.

Han sido como digo momentos complicados de gran incertidumbre pero que con el tiempo serán buenas historias que contar. Recuerdo por ejemplo (y recordaré mucho tiempo) salir de una entrevista de trabajo y andar durante una hora subiendo una cuesta infinita cayendo una fuerte lluvia para ver una habitación. Momentos, experiencias.
A todo esto, bendito "google maps".

Tras 3 semanas de duro trabajo y gran incertidumbre, la suerte me ha acompañado. Mañana dormiré en mi nueva habitación. Supongo que habrá cosas que molen más que vivir en Makaay Road pero no deben ser muchas.


Y otro logro desbloqueado: superar una entrevista de trabajo en inglés. Paso a paso se va haciendo camino y a partir del viernes me voy a unir al enemigo imperialista (recomiendo leer esta frase con el tono de Hugo Chávez, a mí me hace gracia) y tendré un payaso como jefe. 

Estoy muy contento porque avanzo, porque empieza una nueva época con ilusión pero siendo muy consciente de que un progreso conlleva una exigencia mayor y por ello habrá que esforzarse más, trabajar mejor.

Acepto el reto.

1 feb 2014

OJALÁ QUE TENGAS SUERTE

Hoy tenía previsto sacar otro post que medio escribí ayer, pero se va a quedar durante un tiempo guardado en un cajón junto a otros que están esperando su momento adecuado. O que a mí me apetezca publicarlo. Es ese un cajón curioso, para qué negarlo.
Pero vamos a lo de hoy.

Quizá alguien recordará que durante la década de los 90 hubo unos años en los que se jugaba un partido de liga el Lunes, era el partido de Antena3. De esa época me ha venido a la cabeza no sé muy bien porqué un Salamanca-Barça que me sirve para contar algo.

Último minuto del partido con empate a 3 goles. Corner a favor del Barcelona, la pelota le llega a un jugador del equipo catalán que está solo dentro del área; dispara con potencia, tanta que el balón tras golpear en el larguero sale despedido de tal forma que propicia el contraataque del equipo rival, el Salamanca que tras una muy buena jugada marca gol. 

Un chut al larguero acaba con un gol en contra y derrota.

Muchas derrotas llegan cuando más cerca has estado de ganar. Y así duelen más.

Podía haberme ahorrado todo esto con solo enlazar este vídeo del genial Woody Allen. Está mejor explicado.

Así que uno va avanzando, ganando pequeñas batallas, pero con la guerra todavía por decidir.


Mucho que pelear, todo quizás. Que haya suerte.

PD: Mañana ya seré más concreto, contaré cosas. Lo prometo.

28 ene 2014

TRES REFERENTES, UN CAMINO


Justo en el momento anterior a ponerme a escribir, mi cabeza se ha ido al 8 de Enero, el último día que pasé en España. Me venía a la cabeza que esa tarde fui a recoger a Juan del cole a las 5 y quizá fuese la última cosa bien que hice. A partir de las 6 de la tarde, creo que todas las decisiones que tomé fueron un error detrás de otro. 

Cosas del directo, nos decía un entrenador.

Que no me preocupa demasiado lo de equivocarme, es una rutina. El problema viene con las consecuencias, ni idea de cuáles serán. Pero las habrá seguro.

Estos están siendo sin duda los días más intensos desde que estoy aquí. Es un no parar constante durante todo el día buscando dar un paso o quien sabe si un salto hacia delante en este camino que emprendí hace ya algunos meses. Que también puede ser una caída pero como decía en la entrada anterior "hemos venido aquí a jugar".

Aunque de esto ya hablaré más adelante.

Hoy vengo aquí a hacer unas cuantas confesiones muy personales que ( porqué no decirlo) tenía pensado contar cuando no hubiera nada mejor que explicar. 

Todos sabéis que hace ya casi años y medio hice el viaje de mi vida en India y uno que tiene sus cosas, le dio por leer algo de historia del lugar al que iba y acabé encontrándome irremediablemente con la figura del Mahatma Ghandi. Como todos, tenía una ligera idea de sus ideas, de su forma de vida y sus principios. Pero tras conocerlo bien, ha pasado a ser un referente vital absoluto. Está siempre presente y en algunas ocasiones, cuando se plantea un dilema la respuesta aparece respondiendo a la pregunta: ¿qué haría Ghandi aquí? Confieso que me da mucha vergüenza esta confesión y que además, no siempre es fácil responder a esa pregunta.

La segunda confesión tiene que ver con la foto del post. Concretamente con la cartulina que se ve a la izquierda. Es esto. Fue parte del regalo que recibí cuando cumplí los 18 años. Desde entonces he vivido en 6 habitaciones distintas y es lo único que ha estado colgado en todas ellas para seguir recordando cada día que pase lo que pase, no hay que dejar de caminar. O correr.

Aunque no siempre se consiga.

A la tercera y última tardé también en llegar, pero desde que la encontré, la repaso de vez en cuando para recordarme que algún día aunque sea muy lejano, sería una buena idea reconocerse y que te reconozcan en esta maravilla.

Tres referentes aún muy muy lejanos hacia los que dirigirse.

22 ene 2014

HEMOS VENIDO A JUGAR

Fue un fin de semana cualquiera no hace mucho tiempo. Estaba viendo un partido de fútbol entre dos equipos cualquiera quizá con el único objetivo de que el tiempo pasara lo más rápido posible y pasar un día más.

Empieza el partido y desde el principio se ve que uno de los dos equipos está mucho mejor que el otro. Con las limitaciones propias del presupuesto, esta más "fino", más preciso, juega bien, tiene ocasiones y a su manera, está pasando por encima del rival. Quizá ayude que la situación en la clasificación de este equipo sea más tranquila y juegan "con colchón" sin la presión de saberse metidos en el temido descenso que de alguna forma te atenaza los músculos. En definitiva, sin que el miedo atraviese tu cuerpo, como parece ocurrirle al rival.

Hoy las cosas salen y mediada la primera parte el resultado ya es de 2-0, parece que hoy tocara disfrutar; la posibilidad de ganar -en estos equipos no es lo más habitual- al llegar al descanso se siente muy real.


Empieza la segunda parte y de forma sorprendente empiezan las dudas: ¿seguimos hacia delante cómo hasta ahora? ¿conservamos lo poco o mucho que tenemos? Quizá por la falta de costumbre de verse por delante de forma tan clara, quizá por el vértigo que da ver tan cerca esos ansiados 3 puntos pero se aprecian las dudas.

El comentarista de la televisión las ve, igual que yo, igual que todos y dice: "deberían seguir igual que al principio, sé que no es fácil, pero es lo que hay que hacer". Yo me reía mientras pensaba si de verdad era posible seguir igual. Yo creo que no porque se veía que el equipo quería pero no podía hacerlo. Dice mi admirado Axel que "perder es lo normal" eso lo tengo asumido yo y los dos equipos a los que estaba viendo.

Así cuando estás acostumbrado a perder, ¿qué haces cuando ganas?

Salir a jugar sabiendo que te irás a casa derrotado, y de repente verte con ventaja más o menos trabajada y el cuerpo te pide prudencia, conservar lo que tienes (por poco que sea) dejar pasar el tiempo que no hace falta ir a por más no vaya a ser que perdamos lo que tenemos.

¡Con que facilidad uno se agarra a lo que tiene! Qué fácil caemos en el ¿y dónde hay que firmar? Pues se acabó. Aquí no se firma nada. Se pelea. Que caer, voy a caer supongo. Si no en una cosa en la otra o en las dos, quién sabe. Pero que de la derrota no te libras es una certeza. Eso sí, será tras haber ido hacia arriba, arriesgando y poniendo todo en el campo, porque hemos venido aquí a jugar.

Tiempo habrá de llorar las derrotas. O no.

Por cierto, aquél partido acabó 4-0.
A veces también ganas.
¿Alguien adivina de qué partido hablo?

20 ene 2014

LOS SUEÑOS CUMPLEN AÑOS

No es la primera vez que titulo así en el blog y no fue por estas fechas lo que significa que ya llevo algunos sueños cumplidos y que además, va pasando el tiempo, nos hacemos mayores pues de algunos de ellos hace ya tiempo.

Y mientras vamos luchando por crear otros nuevos.

Aunque estoy pensando que no fue un sueño. Fue otra cosa. Hay veces que la realidad deja en evidencia mi imaginación; tienes un millón de ilusiones depositadas esperando un momento y llega ese momento y todo sale mucho, muchísimo mejor de lo que tus sueños te contaban.

Y a mí que me valía solo con disfrutar del camino previo.

Otras veces no es falta de imaginación, es que sencillamente hay situaciones con las que uno no se atreve (ni se debe atrever) a soñar. Pero esa es otra historia.


Esta foto es un regalo de la persona con la que compartí aquel irrepetible fin de semana en Tarragona.

Joder, cómo ha cambiado todo en un año, qué vértigo

13 ene 2014

SOBRE EL MIEDO

"Dibujar es una actividad más feliz que escribir canciones o poesía, que nacen más del desamor y la desesperación. No se me ocurre ponerme a escribir cuando estoy feliz paseando con mi novia pero sí cuando me ha dejado, me han dicho que tengo cáncer de pulmón o he perdido la fortuna de 'los Sabina' en el póquer".

La frase con la que abro este post y este año en el blog es cómo no de Joaquín Sabina. No creo que haya nadie mejor para inaugurar el año. Después de mentar a uno de los 3 ó 4 mejores poetas españoles del pasado siglo, quizá lo mejor sería bajar la persiana e irse a casa. Nada de lo que yo escriba aquí lo va a superar. Pese a ello, seguimos.

Además me sirve para explicar (aunque no haga falta) el porqué del silencio estas últimas semanas. Si además tuviera la más mínima noción de dibujo, de mis manos habrían salido algunas de las más hermosas pinturas jamás realizadas. Y es que he sido tan feliz...

Pero todo en esta vida tiene un principio y un final. Lo que me ha costado ponerme a escribir aquí, una vez clique sobre publicar, todo habrá vuelto por fin a la normalidad y la Navidad 13-14 quedará definitivamente atrás.

Así que no queda más remedio que mirar hacia delante porque aunque duela, la vida no es solo esas pequeñas cosas hay mucho más. 

¿Qué hay ahí delante? Muchas cosas: decisiones, riesgos, trabajos, luchas pero sobretodo miedo. Mucho miedo.

No me gusta que me digan: "no tengas miedo". Yo tengo miedo. Soy un cagao. No es algo de lo que esté orgulloso, pero es lo que hay. Tengo miedo al fracaso, a que las cosas salgan mal y me tenga que volver con un fracaso (otro más) sobre mis hombros. Sin siquiera el consuelo de "haber hecho todo lo posible", ¿alguna vez lo hiciste? Yo no.

Pero también a veces ocurre que aparece el miedo al éxito: "tengan cuidado con lo que sueñan, en ocasiones los sueños se hacen realidad". 

Es una frase que queda muy bien, así como muy poética y con la que en ocasiones nos hemos permitido jugar... pero llega un día en que de repente se hace presente y te golpea con toda su realidad. ¡Ay! Entonces pierde parte de su encanto, te deja una cicatriz de esas que aunque a veces duelan con el tiempo será una buena historia que contar.

Sin saber qué es mejor, si ganar o perder, prefiero ganar. A uno le gusta ganar aunque solo sea porque de vez en cuando apetece cambiar. Y también cómo no, porque la batalla es mucho más entretenida así.

No lo olvidéis: el miedo está sobrevalorado. Yo me he acostumbrado a él y al final no se acaba llevando mal. Cuestión de acostumbrarse.